QUIÉNES SOMOS
LexVirtualOffice es una empresa de Asistentes Virtuales Ejecutivos especializados en el apoyo de pequeños y medianos despachos de Abogados.
Este proyecto surgió cuando yo, como fundadora Carmen González Marín, trabajaba para la Administración de Justicia en los Cuerpos Generales, quién detectó que la mayoría de los profesionales no ejercían su profesión de forma ordenada y relajada porque no disponían de una estructura organizativa en sus despachos.
También pude comprobar como la mayoría de los clientes de los Abogados sentían una profunda insatisfacción con los servicios contratados, sobre todo en relación a la inexistencia de comunicación directa con el profesional tras su contratación.
Observando las necesidades de los Abogados y las de los clientes que contratan sus servicios, unido a la actitud emprendedora que dispone nuestro cofundador Sergio González Márquez, con más de 10 años de experiencia en derecho penal y administrativo, decidimos crear LexVirtualOffice para prestar el apoyo en la gestión operativa de los pequeños y medianos despachos de Abogados.
Nuestros servicios van enfocados a que los profesionales solo tengan que ocuparse de la parte jurídica y puedan delegar todas aquellas tareas administrativas que les supongan un freno en el crecimiento de su despacho.
¿EN QUÉ CONSISTE UN ASISTENTE VIRTUAL?
En un entorno legal cada vez más digitalizado y exigente, la figura del Asistente Virtual ha dejado de ser un lujo para convertirse en la clave de la eficiencia de los despachos de abogados.
Ser un asistente virtual no es simplemente prestar apoyo administrativo a distancia; es actuar como un socio estratégico que domina la tecnología, los flujos de trabajo y la gestión de clientes, permitiendo que la estructura del despacho sea ágil, escalable y, sobre todo, rentable.
Para un abogado, el tiempo es su activo más valioso y, a menudo, el recurso más malgastado.
Contar con servicios de asistencia virtual especializada transforma la operativa diaria de un abogado en tres ejes fundamentales:
1. Blindaje de la Concentración: El mayor enemigo de la gestión de tu tiempo es la interrupción. El asistente virtual actúa como un «filtro profesional», gestionando llamadas de seguimiento, correos informativos y consultas básicas. Esto permite al abogado trabajar en bloques de tiempo profundo, elevando la calidad de su técnica jurídica.
2. Excelencia en la atención del Cliente: Mientras el abogado está en sala o reunido, su despacho sigue activo. El cliente se siente atendido, sus dudas procesales básicas son resueltas y los cambios de su expediente le son comunicados proactivamente. Un despacho que responde siempre es un despacho que proyecta confianza y prestigio.
3. Optimización Operativa y Tecnológica: La implementación de herramientas de Inteligencia Artificial para la organización de archivos y facturación te conducirán directamente al éxito. El asistente virtual profesional no solo ejecuta, sino que propone mejoras constantes en los procesos internos.
En definitiva, integrar la asistencia virtual en el sector legal significa sustituir los costes fijos y la rigidez de una estructura tradicional por la flexibilidad de un servicio de alto rendimiento. Es la solución para aquellos letrados que han decidido dejar de ser los secretarios de su propio despacho para volver a ejercer su profesión con la misma pasión con la que comenzaron.
